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Opinión | Colombia en un estado de amargura

Por: Julián Gómez Perez
Tecnólogo en control ambiental y estudiante de ingeniería ambiental
• Activista por el medio ambiente, la inclusión y participación de los jóvenes en espacios de toma de decisiones •
dpjulian01@gmail.com

Después de un mes de manifestaciones, los colombianos siguen resistiendo, porque las causas que nos movilizan a las calles, que nos llevan a gritar con todas las fuerzas ¡JUSTICIA!, valen más que las estigmatizaciones que se reciben, porque estamos seguros y fieles a la convicción de que nuestras voces se deben escuchar y no solo oír, que se pueda respetar la diferencia, la diversidad, las distintas perspectivas y que se incluyan en el tejido de este país.

La gran amargura al escuchar “gente de bien”, la gente que puede disparar porque tiene con qué comprar el arma, mientras el que recibe esas balas muere de hambre, no tiene cómo pagar salud, y educación, la “gente de bien” que tiene multinacionales y consumen nuestros recursos sin moderación alguna, y no es que este en contra de los empresarios, pero sí en contra de quitar el agua a comunidades que se mueren lentamente de sed, sí en contra de los desplazamientos que generan para poder ampliar sus riquezas; si esa es la “gente de bien” ¿Qué son las demás personas?, ¿Gente de mal? Que pide justicia tan solo por 6 mil personas víctimas de homicidio selectivo según el Centro Nacional de Memoria Histórica, o por esas 26 víctimas de homicidio por parte de la fuerza pública y civiles en este paro nacional según Indepaz. No es de dudar que esos civiles sean posibles candidatos a ser “gente de bien”, y aquellas personas que murieron pidiendo justicia, educación y que se les escuchara sean los tales vándalos. Dejemos solo estas cifras para no ser “alarmistas”.

Y mientras tanto sale esa gente de bien, a seguir estigmatizando la sociedad mayoritaria que pide justicia, a seguir tachando de vándalos los que defiendes sus derechos, ¿o acaso esa “gente de bien” que sale a marchar va acompañada de policías sin placas de identificación, de tanquetas o de gases lacrimógenos? No, al contrario: van acompañados de policías vestidos de gala que allí sí garantizan el “derecho” a la protesta pacífica.

Sociedad antipática se podría denominar, aquella que solo le interesa sus bienes materiales y éxito entre la sociedad, sin entender ni por lo menos respetar el dolor de las demás personas que viven a primera mano el desespero por intentar sobrevivir en este mundo y para colmo en este país, que no brinda ningún tipo de garantías para cierta población y garantiza sin medida lo escrito y no escrito, lo justo y lo no justo a otra cierta parte de la sociedad.

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